XIII CENTENARIO (711-2011) DE LA INVASIÓN Y CONQUISTA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA POR LOS MUSULMANES
El 18 de mayo, por su trascendencia histórica, AEFLA conmemoró el XIII centenario de la conquista de Hispania por los musulmanes con dos conferencias pronunciadas por nuestros compañeros Juan Pedro Iturralde y Carlos Lens bajo los títulos “Invasión y conquista del reino visigodo de de Toledo por los musulmanes (Fath al-Ándalus)” y “Los valores visigóticos en la Reconquista”, respectivamente..
Con más de tres cuartos de ocupación del aforo del salón de conferencias de Previsión Sanitaria Nacional, Juan Pedro intervino primero para explicar el proceso de conquista musulmana como fruto de la sincronización de la decadencia y fractura social de la sociedad visigótica y la pujanza del Imperio del Cuarto Creciente. La conquista de Hispania supuso la última deflagración hacia occidente de la onda expansiva del yihad cuyo epicentro se situaba en la lejana Arabia.
La conquista tuvo tres fases: Exploración previa del sudeste hispano por Tarif ibn Mallik, conquista beréber por Tariq ibn Ziyad y reconducción árabe del proceso, arabización, por Musa ibn Nusayr. A estos tres conquistadores habría de añadirse dos figuras también importantes, Mugit al-Rumí que tomó Corduba y Abd al-Aziz ibn Musa que ocupó la zona sudoriental, al-Sarq.   
Sin embargo, con la excepción de Tarif, sultán del reino de los Bargawata en la costa atlántica del Magrib en 744, la historia fue injusta con tan preclaros conquistadores. Abd al-Aziz sería asesinado en la mezquita Rubina en Isbiliya (Sevilla) el 29-2-716. Su padre Musa sería también asesinado en una mezquita de Dimasq en 716-718. Tariq moriría en el más negro olvido en 720. En cuanto a Mugit cayó combatiendo bravamente la rebelión beréber del Magrib en 741.
Después islamización y arabización progresiva de la población indígena, acentuada durante la larga era omeya entre 756-1031. Luego reinos de taifa e invasiones africanas y al final el solitario sultanato granadino hasta su liquidación política por los Reyes Católicos el 2-1-1492. El Islam hispano sería definitivamente liquidado con la expulsión de los mudéjares en 1502 y de los moriscos en 1609.
Carlos dio la réplica desde una perspectiva antagónica abundando en los valores visigóticos permanentes en el espíritu de reconquista cristiano. La antigua monarquía visigoda dejó de ser electiva y se admitió la sucesión dinástica. Confluyeron el arrojo de los visigodos y la tradicional temeridad de cántabros, astures y vascones, a lo que se unió la contribución del estamento religioso, vinculado ab initio con la realeza de Toledo. La defensa del territorio propició la aparición de una nobleza muy vinculada a la tierra con deberes militares bien establecidos. El feudalismo se inició en los reinos cristianos de España desde el principio de la Reconquista.
El partidismo a ultranza de los godos (morbus Gothorum) se mantuvo y se potenció con la cultura de clan de los norteños. Los reyes cristianos siguieron siendo tan malos administradores como sus predecesores godos, y la economía de los reinos cristianos apenas superó el nivel de subsistencia, mientras que en los reinos musulmanes la situación fue muy diferente. Hasta el final de la Reconquista, los reinos del Sur fueron más ricos que los cristianos debido a su superioridad agropecuaria y en ciertas tecnologías, como la construcción.
Desde el punto de vista militar, la organización de los reinos cristianos fue muy superior a la musulmana, como demuestran las diferencias de efectivos humanos que combatieron en batallas clave, como Navas de Tolosa o Hisn al-Uqab (1212) y el Salado (1340).
Tras las exposiciones de nuestros ponentes Juan Pedro y Carlos, hubo un animado coloquio que se prolongó durante el vino español servido al final del mismo.

Conferencia de Juan Pedro Iturralde (ver)